Autor: Montse de Nyra

  • Orgullo y Prejuicio

    Orgullo y Prejuicio

    — Jane Austen

    💌 Una recomendación que se volvió hogar

    Este libro me lo recomendó una de mis profesoras de inglés preferidas del instituto. Una de esas personas que dejan huella. En esa época leía muchísimo: entre operaciones, momentos duros, y muchas horas sola, los libros eran refugio.

    Me lo compré en español, pero perdí la copia. Lloré como si hubiera perdido algo más que papel. Y entonces, esa misma profesora me regaló su copia original, en inglés, del año 1996. No sé cuántas veces lo he releído desde entonces, en distintos idiomas, pero cada vez que lo hago, solo pienso: qué historia tan bonita y tan real.


    🧠 Una historia sencilla, pero profunda

    A diferencia de otros libros que me marcaron como Alicia o Percy Jackson, aquí no hay criaturas fantásticas ni realidades alteradas. Hay amor. Pero no de ese que arde en dos páginas. Es lento. Dulce. Real. Parece imposible al principio, pero acaba llegando de forma natural, sin forzar. Y eso me encantó. Porque yo también soñaba con un amor así.


    👒 Querer ser Elizabeth

    Siempre pensé que me veía reflejada en Elizabeth Bennet. Con los años, me di cuenta de que en realidad quería ser como ella.

    La hija perfecta, la hermana perfecta, naturalmente dulce y reservada, con amor por los libros y los paseos. Pero yo era justo lo contrario: torpe, en el centro de atención por lo que no tocaba, nada delicada… aunque sí compartíamos el amor por los libros.

    La admiraba con todo mi corazón. Y sí, soñaba con tener una historia de amor como la suya.

    En esa época, también estaba empezando a descubrir mi sexualidad. Poco después entendí que era pansexual: me enamoro de almas, no de géneros. Por eso tantos crushes ficticios. Por eso tantas relecturas buscando matices que antes no había visto. Porque cada vez que leo este libro, descubro algo nuevo de él… y de mí.


    😤 No, no me enamoré de Mr. Darcy

    A diferencia de muchas lectoras, Mr. Darcy me cayó fatal. La primera vez que lo leí, tiré el libro al suelo de la frustración. No entendía qué veía Elizabeth en él. No creía que lo mereciera. Pero con las relecturas empecé a entenderlo, poco a poco, igual que ella.

    Lydia, una de las hermanas de Elizabeth, me sigue dando bastante asco. Pero bueno, en todas las historias grandes hay personajes que necesitas detestar. El que me sorprendió fue el padre de Elizabeth. Me encanta. Me recuerda muchísimo al mío.


    🖋️ Austen: directa, pero con rodeos

    Jane Austen escribe sin adornos innecesarios, pero con muchos rodeos. A veces no entiendes del todo lo que ha pasado hasta que ya ha pasado. Y creo que ahí está su magia.

    Sus libros son sorprendentemente actuales: los temas, los dilemas, las emociones. Da igual en qué época leas sus palabras: siguen resonando. Y eso también está guay.


    ❤️ Un libro que me salvó en más de un sentido

    Este libro no está aquí solo por su historia. Está aquí porque fue un refugio durante una época de bullying. Porque esa copia que atesoro me la dio una persona que creyó en mí cuando yo no podía. Porque mi corazón, que no es de piedra, siempre tendrá un rincón para los romances lentos, sinceros y valientes.

    Y porque Jane Austen me parece una mujer poderosa. Con influencia. Con algo que decir, incluso hoy.


    🏁 Y como dijo él…

    Me has hechizado en cuerpo y alma, te amo. – Mr. Darcy

  • Alicia en el País de las Maravillas

    Alicia en el País de las Maravillas

    — Lewis Carrol

    ✨Primer encuentro: una película, un flechazo

    Conocí a Alicia a través de la película de animación, esa que le regalaron a mi madre con alguna promoción. A ella le horrorizaba. A mí me atrapó desde el primer minuto. Había algo ahí —algo que no sabía explicar— que me hacía sentir en casa.

    Pasaron años hasta que los libros cayeron en mis manos. Un día cualquiera, con tiempo libre en la biblioteca del instituto, vi el título. Pensé: “¿Por qué no? Si la peli me gustó…”. Me lo llevé. Y lo devoré. Años más tarde me regalaron una edición con los poemas incluidos. Me lo releí entero. Y desde entonces, lo conservo como un pequeño tesoro.


    🧠 Alicia y yo: parecidas, aunque diferentes

    Lo que más me fascina de Alicia es su curiosidad insaciable, casi tan grande como la mía. También me veía reflejada en su valentía (aunque confieso que la he ido perdiendo con los años), y sobre todo, en su manera de fluir. Ella se adapta al caos. Yo, como persona autista, no tanto.

    Me impacta ver cómo Alicia atraviesa un mundo donde todo cambia sin avisar, donde nada tiene sentido. Yo me bloquearía. Ella no. Ella se deja llevar. Y la admiro profundamente por eso.

    Todo en el País de las Maravillas y en el mundo del Espejo me atrapa: las normas que se rompen, los diálogos absurdos, los juegos de lógica. Es un caos con sentido, un orden propio. Y en ese caos, encuentro algo que me resuena.


    🎩 Personajes que hablan como mis voces internas

    Mis favoritos: el Sombrerero y el Gato de Cheshire. Ambos parecen locos, pero dicen verdades envueltas en acertijos. Yo los escucho como si fueran mis propias vocecillas internas.

    También le tengo cariño a la Oruga, aunque su humo no me entusiasma. Y si pudiera meterme en la historia, sin duda me sentaría a tomar el té con el Sombrerero, o a tener conversaciones absurdas con el gato. Aunque lo de saber la hora sería otra historia…

    Alicia no es plana. Es un reflejo: Caótica. Divertida. Torpe. Brillante. Curiosa. Así es Alicia. Así soy yo. Tiene una evolución. No es la misma al principio que al final. Y eso me encanta. Porque pocas veces se representa tan bien el cambio interior de una niña que explora sin miedo (o con él, pero lo atraviesa igual).


    😠 Personajes que no soporto, y por eso los admiro

    La Reina de Corazones me parece una exageración de personas reales que no soporto. Gritona, autoritaria, absurda. Y Humpty Dumpty… le cogí manía de pequeña, y así se ha quedado. Pero justo por eso sé que el libro es brillante: provoca. Te hace sentir.


    📚 Sobre Carroll, la narración y lo que me enseñó

    Sé que hay rumores e historias sobre Lewis Carroll. No sé qué es verdad o no, pero he aprendido a separar arte y artista.

    Su estilo me flipa: cómo cambia de escena sin avisar, cómo juega con el lenguaje, cómo te arrastra sin darte tiempo a pensar. Me di cuenta de que esa forma de narrar me ha influido profundamente. Escribo como pienso: a saltos. Y eso, en parte, es culpa suya.


    ❤️ Un clásico que me atraviesa

    Cada vez que alguien habla mal de estos libros, mi primera reacción es: “¿Pero te los has leído de verdad? Nadie en su sano juicio diría tal cosa”. Luego sonrío. Porque recuerdo que yo tampoco estoy del todo cuerda. Y quizás por eso, los amo tanto.


    🏁 Y como dijo el gato…

    “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí.»

  • Percy Jackson y los dioses del Olimpo

    Percy Jackson y los dioses del Olimpo

    — Rick Riordan

    ✨ Compañeros de vida (no solo libros)

    Hay libros que no se leen, se atraviesan. Que no te cambian de golpe, pero se te quedan pegados al alma y aparecen cuando más los necesitas. Esta sección no va de grandes obras maestras, va de compañeros de vida. De esos que te salvan un verano, una tarde, una etapa.

    Hoy empiezo con uno muy especial.

    No recuerdo cuándo fue la primera vez que este libro cayó en mis manos. Ni cómo. Seguramente lo escogí por la portada, como tantos otros. Lo que sí sé es que lo leí —y releí— más de diez veces. Lo devoré por primera vez durante un verano, con once o doce años, esperando una operación de rodilla (ya van cuatro). Lo leí en una tarde. Y estuve dándole guerra a mis padres durante días hasta que me compraron los siguientes libros. De golpe, claro. No podía esperar.


    🌀 Una voz que se parecía a la mía

    Había algo en la forma de escribir de Rick Riordan —tan natural, tan caótica, tan viva— que resonaba con los diálogos que tenía en mi cabeza. En ese entonces, no entendía muy bien lo de que los semidioses eran disléxicos y con TDAH. No sabía ni qué significaba tener TDAH. Pero ahora, al mirar atrás, lo entiendo. Yo estaba atada a Percy porque yo era como él. Me veía reflejada.

    No es de esos libros que dices: “me marcó de por vida” por una escena, o una frase. Fue todo: el estilo, el humor, la historia, la mitología griega —que se volvió mi obsesión—. Y sobre todo, fue el refugio. Cuando la realidad me decía que no podría ser una adolescente “normal”, yo me escapaba con Percy al Campamento Mestizo.

    Yo quería ser como Annabeth. La lista, la valiente, la que tenía respuestas. Pero no podía evitar que mi parte “Percy” se escapara. Impulsiva. Despistada. Torpe. Con buen fondo. Percy se convirtió en un salvavidas emocional. Me daba permiso para ser yo. Si él podía hacerlo, yo también.

    Desde la primera vez que hice el test oficial de Rick Riordan, hasta esta misma mañana que lo he repetido, siempre me ha salido el mismo resultado: hija de Poseidón. Y sí, lo siento como un lugar al que pertenezco.


    ⏳ Una saga que crece contigo

    La saga de Percy Jackson y los dioses del Olimpo me ha acompañado toda la vida. La he leído en la infancia, la adolescencia, la adultez. Cada vez la veo con otros ojos, y cada vez me recuerda que está bien no encajar del todo. Que está bien ser diferente.

    Hay muchas escenas que llevo grabadas a fuego. Pero esta sección es spoiler-free, así que si queréis saber a qué me refiero… ya sabéis qué tenéis que hacer 😉


    🫶 Uncle Rick y su manera de contar

    Sigo leyendo las aventuras de Percy. Sigo esperando que “Uncle Rick” dé noticias del próximo libro. Me parece un autor generoso, inclusivo, que escribe desde el respeto, el cariño, y la experiencia real. Al fin y al cabo, Percy nació inspirado en su hijo, que también es neurodivergente.

    No sé si este fue mi primer contacto con personajes como yo. Porque cuando lo leí por primera vez, yo no sabía lo que era el TDAH. Solo eran palabras. Etiquetas. Nada más.

    Si algún día pudiera conocer a Rick Riordan, probablemente me trabaría y no sabría ni qué decir. Pero le daría las gracias. Porque Percy fue mi mejor acompañante durante los años más difíciles de mi vida.


    🎯 ¿Para quién es esta saga?

    No sé si esta saga es para todo el mundo. No a todo el mundo le gusta la mitología, ni la fantasía, ni los personajes “raros”. Pero si estás dispuesto a dejar los prejuicios fuera, y te gusta la aventura, la magia, la acción… y un poco de dolor: te aseguro que Percy Jackson te espera con los brazos abiertos.

    A mí me dejó con una necesidad: seguir luchando. Solo para ver cómo le iba a él.

    #PercyJackson #RickRiordan #Neurodivergencia #TDAH #LibrosQueMarcan #MitologíaGriega #LiteraturaJuvenil #FantasiaJuvenil #CampamentoMestizo #LecturaRecomendada #BookBlogger #LibrosQueAcompañan #MontseDeNyra #BlogLiterario

  • Una Corte de Rosas y Espinas

    Una Corte de Rosas y Espinas

    — Sarah J. Maas

    ✨ Sinopsis

    Feyre, una humana de diecinueve años, sobrevive como puede en un mundo dividido por un muro invisible entre humanos y feéricos. Un día mata a un lobo en el bosque, sin saber que era una criatura inmortal. Como castigo, un fae aparece en su puerta y la obliga a cruzar el muro para vivir con él. Lo que al principio parece un castigo, se convierte en un viaje lleno de peligro, magia, secretos… y una historia de amor nada sencilla.

    Cuando empecé a leerlo, me esperaba un retelling romántico y algo oscuro de La Bella y la Bestia, y aunque esa base está, el tono es mucho más sombrío y sensual de lo que me imaginaba. Y sí, también más incómodo en ciertos aspectos.

    💜 Lo que me ha gustado

    • El universo feérico que plantea Maas me fascinó. Está lleno de peligro, jerarquía, belleza y brutalidad. Se nota que es solo la punta del iceberg.
    • Feyre no es la típica heroína fuerte sin grietas: comete errores, actúa por rabia, por miedo, por amor… y eso la hace muy real.
    • El contraste entre lo visualmente hermoso y lo emocionalmente retorcido me pareció muy bien manejado.
    • El estilo narrativo es ágil pero atmosférico. Me atrapó con escenas sensoriales que parecen sacadas de un sueño… o una pesadilla.
    • Aparece un personaje llamado Rhysand que… en fin. Volveremos a hablar de él.

    🤨 Lo que no tanto

    • La historia de amor central (con Tamlin) me pareció artificial y, por momentos, perturbadora. Y no solo por la rapidez: había detalles que me ponían incómoda, aunque no sabía exactamente por qué.
    • Algunas partes de la trama están demasiado resumidas, sobre todo hacia el final, donde se resuelven conflictos con poca emoción para todo lo que está en juego.
    • El worldbuilding se siente limitado aún, aunque promete mucho más en siguientes entregas.

    🔍 Reflexión personal

    Tengo que decirlo: Tamlin me dio mala espina desde el principio.
    Hay una forma de controlar disfrazada de protección que me resulta demasiado familiar. Hace unos años estuve en una relación que, aunque no parecía abusiva a ojos de los demás, lo era en detalles sutiles: decisiones tomadas por mí «por mi bien», aislamiento encubierto en forma de «necesito tiempo contigo», disculpas vacías tras explosiones de mal humor.

    Leer a Tamlin fue como tener un eco de todo eso. Me incomodaba sin poder explicarlo del todo, y cuando leí el segundo libro, comprendí que esa incomodidad tenía base. Y no, no creo que Sarah J. Maas lo hiciera por casualidad.

    Me pareció importante decirlo porque no todas las lectoras van a sentir lo mismo, y está bien, pero si tú también lo sentiste raro… no estás sola. A veces lo que parece romántico no lo es, y tu instinto no te miente.

    📌 Frase destacada

    “Podía sobrevivir sola en el bosque, pero no sabía cómo sobrevivir a la oscuridad dentro de mí.”

    🎯 ¿Lo recomiendo?

    Sí, pero con matices.
    Te va a gustar si buscas:

    • Una historia romántica y oscura con toques sensuales.
    • Mundos mágicos con criaturas poderosas y ambiguas.
    • Una protagonista con luces y sombras.

    No te va a cambiar la vida, pero te puede hacer pensar más de lo que esperas. Y si llegas al segundo libro… prepárate para que todo se desmonte.