Etiqueta: Bookstagram

  • Una Niña Buena – Elísabet Benavent

    Una Niña Buena – Elísabet Benavent

    Una niña buena: cuando crecer significa decepcionar a la persona que más poder tenía sobre ti

    Hay libros que llegan a tu vida en el momento exacto. Una niña buena, de Elísabet Benavent, fue precisamente eso para mí. Este libro cayó en mis manos como regalo de Sant Jordi, un regalo de mi marido, y sinceramente no podría haber acertado más. Porque sí, es una novela de romance, pero también es una historia dolorosamente humana sobre el trauma, la manipulación emocional y la reconstrucción de una identidad propia después de años viviendo para cumplir las expectativas de otra persona.

    Júlia tiene una madre narcisista y manipuladora. Una de esas madres que no necesitan gritar para controlarte. De esas que consiguen hacerte sentir culpable simplemente por existir. Porque “te lo han dado todo”, porque “han sacrificado mucho por ti”, porque “les debes la vida”. Y sin darte cuenta, creces moldeándote alrededor de eso. Te conviertes en alguien que aprende a no molestar, a no decepcionar, a no poner límites. En definitiva, te conviertes en una niña buena.

    Y creo que precisamente ahí está la parte más potente de esta novela. No en el romance. No en el drama. Sino en cómo retrata algo tan silencioso y tan difícil de explicar como crecer bajo el peso constante de la manipulación emocional. Porque el daño que deja una relación así no desaparece cuando te haces adulta. El trauma ya está dentro de ti. Ya ha moldeado cómo amas, cómo hablas, cómo eliges, cómo te ves a ti misma.

    Leyendo este libro hubo muchísimos momentos en los que sentí rabia. De esa rabia silenciosa que aparece cuando reconoces patrones demasiado reales. Porque Una niña buena entiende perfectamente algo que muchas personas no comprenden hasta mucho más tarde: que a veces romper con alguien no significa dejar de quererle, sino empezar a quererte a ti.

    #RomanceContemporáneo #UnaNiñaBuena #Bookstagram

    Y sí, obviamente sigue siendo una novela romántica, pero incluso el triángulo amoroso tiene muchísimo más fondo emocional del que parece a simple vista. Porque no va solo de “quedarse con uno u otro”. Va de todo lo que representa cada persona en la vida de Júlia.

    Por un lado está el pasado. Lo conocido. Lo seguro. Esa idea casi automática de “fue el primero, así que debería ser él”. Y creo que muchísima gente va a entender perfectamente esa sensación. A veces confundimos costumbre con amor. O nostalgia con felicidad. Y mientras tanto aparece algo nuevo. Una relación donde no necesitas encajar en un molde para que te quieran. Una relación donde empiezas a sentir que puedes ser tú de verdad.

    Y ahí empieza el verdadero conflicto de Júlia. Porque dejar atrás a una persona también significa aceptar que la versión de ti misma que existía con ella ya no encaja contigo. Igual que ocurre con su madre.

    La evolución del personaje me pareció una de las cosas más bonitas del libro. No porque se convierta de repente en alguien fuerte y perfecto, sino precisamente porque el cambio es lento, incómodo y profundamente real. Marcar distancia con una madre narcisista no es algo que ocurra de un día para otro. Hay culpa. Hay miedo. Hay dudas. Y aun así, poco a poco, Júlia empieza a romper esas cadenas invisibles que lleva arrastrando toda la vida.

    Creo que esa es la razón por la que este libro me ha gustado tanto. Porque habla del amor romántico, sí, pero sobre todo habla del amor propio. De aprender que no nacimos para ser pequeñas, cómodas y obedientes para los demás. De entender que decepcionar a ciertas personas a veces es simplemente el precio de empezar a vivir de verdad.

    Y honestamente, creo que muchas lectoras se van a sentir vistas leyendo esta historia. Especialmente aquellas que crecieron creyendo que ser “buena” significaba callarse, aguantar y adaptarse constantemente a lo que los demás esperaban de ellas.

    No es solo una historia de romance. Es una historia sobre reconstruirte después de años siendo quien otros necesitaban que fueras.


    Y ahora quiero preguntaros algo: ¿creéis que alguna vez dejamos de ser del todo la persona que nuestra familia nos enseñó a ser… o pasamos la vida entera intentando desaprenderla?

  • El Problema de los Tres Cuerpos – Cixin Liu

    El Problema de los Tres Cuerpos – Cixin Liu

    El problema de los tres cuerpos: la ciencia ficción que te obliga a mirar al cielo con miedo

    Hay libros que entretienen, libros que emocionan y luego están esos libros que directamente te cambian la forma de pensar durante unos días. El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu, entra de lleno en esa última categoría. Y lo curioso es que yo llegué a esta historia después de haber visto la adaptación de Netflix cuando salió. En aquel momento me fascinó la idea, el misterio, la paranoia constante y esa sensación incómoda de que la humanidad quizá no es tan importante como creemos. Pero también sabía algo: si me lanzaba a leer el libro demasiado pronto, mi cabeza estaría comparándolo constantemente con la serie. Así que decidí esperar. Darle tiempo a mi memoria para olvidar detalles, escenas, diálogos… y honestamente, ha sido una de las mejores decisiones que podría haber tomado.

    Porque sí, mientras leía, inevitablemente algunas imágenes de la serie volvían a aparecer en mi cabeza. Hay escenas tan potentes que es imposible no visualizarlas otra vez. Pero el libro hace algo que ninguna adaptación audiovisual puede replicar del todo: te mete dentro de la mente de los personajes. No solo ves lo que ocurre, entiendes por qué les afecta, qué sienten, cómo racionalizan el miedo, la desesperación o incluso la fascinación hacia algo completamente desconocido. Y eso cambia absolutamente todo.

    La novela de Cixin Liu no es una ciencia ficción “rápida” ni pensada para darte explosiones cada dos páginas. Es una historia que se cocina lentamente, construyendo tensión casi sin que te des cuenta. Empieza con una sensación más cercana al misterio científico que a la típica invasión alienígena que solemos imaginar. Hay una atmósfera fría, incómoda, profundamente humana. Científicos suicidándose, experimentos extraños, teorías imposibles y una humanidad que empieza a tambalearse ante algo que todavía ni comprende. Y cuanto más avanzas, más te das cuenta de que el verdadero terror de este libro no son los aliens. Es la reacción de las personas ante lo desconocido.

    Y ahí está precisamente una de las cosas que más me han fascinado de El problema de los tres cuerpos: cómo mezcla conceptos científicos complejos con emociones humanas muy reales. La novela habla de física, astronomía, matemáticas y civilizaciones extraterrestres, sí, pero en el fondo también habla de desesperanza, de fe perdida en la humanidad y de cómo algunas personas son capaces de justificar cualquier cosa si creen que el ser humano ya no merece salvarse. #CienciaFicción #ElProblemaDeLosTresCuerpos

    Hay momentos leyendo este libro en los que literalmente sientes vértigo existencial. Esa sensación de mirar al universo y comprender lo absurdamente pequeños que somos. Y creo que esa es una de las razones por las que esta historia funciona tan bien: no intenta convertir a los extraterrestres en monstruos simplones. Todo lo contrario. La amenaza funciona precisamente porque se siente inteligente, lógica, fría. Hay algo profundamente aterrador en una civilización que no actúa desde el odio, sino desde la pura supervivencia.

    Mucho más introspectivo de lo que esperaba

    Aunque la serie me gustó muchísimo, el libro tiene una profundidad emocional e intelectual que simplemente no cabe en una adaptación televisiva. La narrativa se toma tiempo para explorar ideas, dilemas morales y conflictos internos que en pantalla tendrían que resolverse en segundos. Y eso hace que la experiencia sea mucho más inmersiva. No estás viendo una historia. La estás procesando junto a los personajes.

    Además, hay algo que me sorprendió muchísimo: el final. O más concretamente, el punto de vista relacionado con los aliens. Yo no recordaba absolutamente nada de eso. Y fue increíble porque sentí que estaba descubriendo la historia por primera vez otra vez. Esa mezcla entre maravilla y miedo, entre fascinación y terror cósmico… pocas veces la he sentido tan fuerte leyendo ciencia ficción moderna.

    De hecho, creo sinceramente que El problema de los tres cuerpos ya se ha convertido en una de mis historias favoritas del género. No solo por la trama, sino por cómo me hizo sentir. Porque no busca darte respuestas cómodas. Te obliga a pensar. Te obliga a cuestionarte cosas. Y sobre todo, te deja con esa sensación persistente de que quizá el universo no es un lugar tan vacío como nos gustaría creer.

    También entiendo perfectamente por qué este libro divide tanto a la gente. Hay lectores que conectan muchísimo con su parte científica y otros que sienten que puede hacerse denso en algunos momentos. Personalmente, creo que precisamente esa densidad forma parte de su identidad. No intenta simplificarse para ser más accesible. Confía en que el lector quiera perderse en sus ideas. Y cuando entras en su juego, la recompensa merece muchísimo la pena.

    Si os gusta la ciencia ficción que va más allá de las naves espaciales y los láseres, si disfrutáis las historias que mezclan filosofía, ciencia y terror existencial, de verdad creo que deberíais darle una oportunidad. Y si ya habéis visto la serie, os diría exactamente lo mismo que me dije a mí misma: dejad pasar un tiempo y luego leed el libro. Porque aunque conozcáis parte de la historia, la experiencia no tiene absolutamente nada que ver.


    Y ahora necesito saberlo: si descubrierais que no estamos solos en el universo… ¿creéis que la humanidad reaccionaría unida o terminaríamos destruyéndonos nosotros mismos antes de que ellos llegaran?

  • Una Corte de Llamas Plateadas – Sarah J. Maas

    Una Corte de Llamas Plateadas – Sarah J. Maas

    No esperaba que este fuera el libro que más iba a disfrutar de toda la saga, y mucho menos con la relación que tenía con Nesta antes de empezarlo. La odiaba. Pero no un odio superficial o pasajero, sino uno bastante arraigado: por no hacer nada cuando Feyre lo hacía todo, por quedarse al margen, por su actitud fría y, muchas veces, cruel. Me parecía orgullosa, egoísta, incluso vacía. Y, sin embargo, este libro hace algo que no es nada fácil: te obliga a mirarla por dentro.

    No hay un momento concreto en el que cambie tu percepción de ella. No es una escena puntual que lo transforma todo, sino algo mucho más lento, más incómodo, más real. Poco a poco el libro te va dejando entrar en su mente, en su forma de pensar, en esa espiral constante de autodesprecio en la que vive. Y cuando empiezas a entender por qué se odia tanto, por qué siente que no merece ni el perdón ni el amor de nadie… ya no puedes verla igual. Ahí deja de ser simplemente “la hermana insoportable” para convertirse en alguien profundamente humano, aunque ella misma crea haber perdido toda su humanidad.

    Su evolución no es bonita ni limpia. No es ese típico arco de redención que se resuelve con un par de decisiones y ya está. Aquí hay dolor, hay recaídas, hay resistencia, hay momentos en los que incluso como lector te incomodas. Pero precisamente por eso funciona. Porque no intenta blanquearla. Porque no la convierte en alguien perfecta de la noche a la mañana. Todo lo que consigue se siente ganado, y muy ganado.

    Aun así, hay cosas que personalmente no puedo perdonarle del todo. Su actitud por puro orgullo, el daño que causó por esa especie de vendetta contra su padre… y cómo, intentando hacer justicia a su manera, terminó haciendo sufrir al resto de su familia. Pero incluso eso encaja cuando entiendes desde dónde viene. Y ese es, probablemente, uno de los mayores aciertos del libro: que no te pide que la excuses, pero sí que la comprendas. Y cuando comprendes a alguien así, ya no puedes odiarlo de la misma forma.

    Lo que más me ha impactado es lo bien que está construida su mente. En todo momento puedes ver cómo desea salir de ese lugar, cómo quiere mostrar lo que siente, cómo quiere conectar… pero no puede. No por miedo, sino porque no se cree merecedora de ello. Y eso es algo que, al menos en mi caso, ha sido imposible no reconocer. Me he visto reflejada en una versión pasada de mí misma, en esa lucha interna constante, en esa sensación de no ser suficiente. Quizá por eso el final no se siente solo como un cierre para ella, sino también como una especie de calma personal, como si algo dentro de ti también se recolocara.

    Cassian, por su parte, no cambia mi percepción de él, pero sí se vuelve aún más importante. No es su salvador, ni lo intenta. Es su ancla, su faro. Está ahí para sostener, para guiar, pero sin quitarle el peso de lo que tiene que hacer. Y eso hace que su relación vaya mucho más allá del romance. No se trata de que uno salve al otro, sino de acompañarse mientras cada uno lucha sus propias batallas. Es una relación que se construye desde el respeto y desde la paciencia, y eso se nota en cada interacción.

    Hay escenas que se me han quedado grabadas de una forma muy intensa, pero si tuviera que quedarme con una sería ese momento en el que parece que Cassian está dispuesto a sacrificarse por ella. Tuve que parar. Literalmente. Necesité unos minutos antes de seguir leyendo porque sentí que algo dentro de mí se rompía. No es solo por lo que ocurre, sino por todo el significado que arrastra detrás. También destacaría todo lo relacionado con la casa, ese momento en el que la enfrenta a sí misma, y los entrenamientos con las valquirias, que aportan una sensación de reconstrucción y fuerza que me ha encantado.

    Creo que parte de lo que hace que este libro me haya gustado tanto es el cambio de foco. Sí, hay política, hay trama, hay mundo… pero no es lo central. No estás leyendo para entender estrategias o conflictos externos, sino para ver si Nesta es capaz de sobrevivir a sí misma. Y eso hace que todo sea mucho más cercano, más intenso. Incluso las escenas más íntimas se sienten, en general, más naturales, más conectadas con lo que están viviendo los personajes, no como algo metido porque toca.

    Si tuviera que señalar algo que echo de menos, sería a Feyre. No porque el libro la necesite para funcionar, sino porque me habría gustado saber más de ella, especialmente en todo lo relacionado con su embarazo, que queda bastante en segundo plano por la distancia entre las hermanas.

    Y si alguien me preguntara si recomendaría este libro a alguien que odia a Nesta, probablemente no le diría ni siquiera que es su libro. Porque puede condicionar mucho la lectura, y sería una pena. Este libro no va solo de ella, va de lo que pasa cuando te enfrentas a tus propios demonios y decides, por primera vez, dejar de huir.

    Al terminarlo no sentí la típica resaca emocional que suelo tener con este tipo de historias. Sentí paz. Y eso es algo bastante raro, pero también muy valioso. Así que solo puedo darle las gracias a Sarah J. Maas por escribir una historia tan incómoda, tan humana y, al mismo tiempo, tan necesaria.

    Puntuación: 9,5/10


    ¿Crees que entender a Nesta es suficiente para perdonarla… o hay cosas que simplemente no deberían olvidarse?


    acotar #acourtofsilverflames #sarahjmaas #fantasia #fantasiaromantica #romantasy #bookreview #reseñalibros #librosrecomendados #bookstagram #booktok #lectura #amorporloslibros #nestaarcheron #cassian #valkyrias #desarrollodepersonaje #redencion #saludmental #crecimientopersonal #lectorapasionada #librosfantasia #sagacotar #fantasíaépica #romancefantastico #reseñaacotar #libros2026

  • Una Corte de Alas y Ruina – Sarh J. Maas

    Una Corte de Alas y Ruina – Sarh J. Maas

    Acabé Una corte de niebla y furia con una sensación muy clara: necesitaba saber qué pasaba después. Así que el siguiente paso lógico era empezar Una corte de alas y ruina, el tercer libro de la saga A Court of Thorns and Roses. Pero curiosamente, con este no tuve la misma urgencia que con el anterior.

    Tal vez porque sabía que entraba en una parte más grande de la historia, más política y más compleja. O quizá simplemente porque la vida se metió por medio. Sea como sea, la primera mitad del libro se me hizo muy, muy larga. De hecho, tardé casi un año en avanzar por esa primera parte.

    No porque el libro fuera malo, ni mucho menos, sino porque el ritmo es bastante más lento al principio. Se construyen alianzas, se desarrollan estrategias, se preparan conflictos… y todo eso requiere tiempo. Hay muchas piezas moviéndose a la vez, muchos personajes con sus propios intereses y muchas tensiones acumulándose poco a poco.

    Pero entonces llegó la segunda mitad del libro.

    Y fue como si alguien hubiera empujado la historia por un precipicio.

    De repente todo empezó a encajar, a acelerarse y a estallar al mismo tiempo. Las tramas que llevaban tanto tiempo construyéndose empezaron a converger, las decisiones comenzaron a tener consecuencias reales y la tensión narrativa subió muchísimo.

    Pasé de avanzar lentamente durante meses… a devorar la segunda mitad en apenas tres días.

    Literalmente fue una caída libre de lectura. De esas en las que dices “solo un capítulo más” y cuando levantas la vista te das cuenta de que han pasado horas. Me recordó mucho a la sensación que tuve leyendo Fourth Wing, cuando la historia te atrapa de tal forma que parar se vuelve casi imposible.

    Otra cosa que me gustó mucho de este libro es que amplía aún más el mundo de Prythian. Vemos más cortes, más tensiones políticas y más personajes que aportan matices a la historia. Además, el conflicto escala a un nivel mucho mayor que en los libros anteriores, lo que hace que todo se sienta más épico y más peligroso.

    También hay momentos muy emotivos entre personajes que ya conocemos bien. Después de pasar dos libros con ellos, ver cómo afrontan una situación de guerra y de decisiones difíciles añade una capa emocional bastante potente a la historia.

    Si tuviera que resumir mi experiencia con Una corte de alas y ruina, diría que es un libro de dos ritmos completamente distintos: una primera mitad lenta, casi estratégica, y una segunda mitad absolutamente frenética.

    Y cuando llega esa segunda parte… prepárate, porque la historia no pisa el freno.


    #ACOTAR #ACOWAR #UnaCorteDeAlasYRuina #SarahJMaas #BookReview #ReseñaDeLibros #Romantasy #FantasyBooks #Bookstagram #Lecturas2026 #SagaACOTAR


    Ahora tengo curiosidad: ¿a alguien más le pasó que la primera mitad de ACOWAR se le hizo eterna… pero la segunda fue imposible de soltar? 📚🔥

  • Una Corte de Niebla y Furia – Sarah J. Maas

    Una Corte de Niebla y Furia – Sarah J. Maas

    Cuando terminé Una corte de espinas y rosas, me quedé con una resaca emocional bastante seria. De esas que te dejan pensando en el libro incluso cuando ya lo has cerrado. Así que hice lo que hacemos muchas lectoras cuando pasa eso: comprar el siguiente inmediatamente. El problema es que en ese momento yo estaba de vacaciones en el País Vasco… así que básicamente pasé de pasear tranquila a esperar con ansiedad a poder empezar Una corte de niebla y furia, el segundo libro de la saga A Court of Thorns and Roses.

    Y tengo que decir que empezar este libro fue una experiencia muy distinta a la del primero.

    Si ACOTAR tiene un aire de cuento oscuro, casi como una reinterpretación de un cuento de hadas con tintes más sombríos, Una corte de niebla y furia cambia completamente el tono. Aquí la historia se vuelve mucho más emocional, más compleja y también más madura. Ya no estamos solo descubriendo un mundo fantástico: estamos viendo las consecuencias de todo lo que ocurrió antes.

    Una de las cosas que más me gustó es cómo se trata el estado emocional de Feyre. Después de todo lo vivido, el libro no pretende que simplemente “siga adelante” como si nada. Al contrario: vemos cómo lidia con el trauma, con las expectativas, con la sensación de no encajar en la vida que se supone que debería tener. Ese proceso de reconstrucción personal me pareció uno de los aspectos más interesantes de la historia.

    Además, este libro expande muchísimo el mundo. Conocemos nuevas cortes, nuevas dinámicas de poder y personajes que aportan una energía completamente diferente a la historia. El grupo que aparece en este libro aporta algo que el primero tenía menos: una sensación de familia. Y eso hace que muchas escenas tengan un peso emocional muy especial.

    Y luego está Rhysand. Sin entrar en spoilers, diré que este libro cambia bastante la percepción que puedes tener de él si vienes del primero. Es uno de esos personajes que gana profundidad poco a poco, y descubrir sus motivaciones, su forma de ver el mundo y su relación con los demás es parte de lo que hace que el libro sea tan adictivo.

    También me gustó mucho cómo mezcla romance, tensión política, desarrollo del mundo y crecimiento personal de los personajes. No es solo una historia romántica ni solo una historia de fantasía: funciona porque ambas cosas se entrelazan constantemente. Hay momentos muy intensos emocionalmente, otros llenos de tensión, y también escenas más ligeras que hacen que los personajes se sientan cercanos.

    En general, tengo la sensación de que este es el libro donde la saga realmente despega. Si el primero abre la puerta al mundo, este segundo es donde empezamos a comprenderlo de verdad y donde los personajes comienzan a evolucionar de una forma mucho más profunda.

    Ahora entiendo perfectamente por qué tanta gente considera Una corte de niebla y furia uno de los mejores libros de la saga.


    #ACOTAR #UnaCorteDeNieblaYFuria #SarahJMaas #ReseñaDeLibros #BookReview #Romantasy #FantasyBooks #Bookstagram #LecturaActual #Lecturas2026


    Y ahora me da curiosidad saber algo:

    ¿Hubo algún momento concreto de este libro en el que pensaste “vale, ahora sí, esta saga me tiene completamente atrapada”? 📚✨

  • Fearless – Lauren Roberts

    Fearless – Lauren Roberts


    Para escribir esta reseña (y las que vengan por delante) he cambiado un poco mi forma habitual de hacerlo. En lugar de dejarlo todo para el final y arriesgarme a olvidar la mayoría de pensamientos, he ido parando a lo largo de la novela para anotarlos. Así, la reseña es más extensa, entra en mucho más detalle y, sobre todo, suena más auténtica. Suena más a mí.


    Fearless ha sido mi primera lectura de este 2026. Le tenía muchísimas ganas y la espera ha sido larga, así que llegar a sus páginas tenía algo de reencuentro… aunque no ha sido del todo limpio. Ha pasado tanto tiempo desde Reckless que he tenido que releer parte del final para recuperar el hilo, y aun así empecé la novela con cierta sensación de desorientación.

    Ahora, os tengo que dar un aviso: Hay mucho, mucho SPOILER y no todo es tan positivo como podríais esperar.


    fearless de lauren roberts

    Al principio, hay decisiones que no terminan de convencerme. Entiendo la intención de suavizar a Kitt, de evitar que se perciba como un rey completamente fuera de control, pero la forma en la que se hace me resulta forzada. Desde mi punto de vista, no es creíble que perdone tan rápido la muerte de su padre, la persona que más admiraba, escudándose en que “es bueno” y debe hacer lo correcto. Dentro de mí sigue viva la esperanza de un plot twist en el que todo sea una mentira y, en realidad, Kitt se haya vuelto oscuro. Eso, sinceramente, lo compraría mucho más.

    Tampoco me termina de encajar el supuesto amor de Kai por Pae. Me resulta obsesivo, excesivamente carnal, más cercano a la lujuria que a algo romántico. Kai es presentado como un hombre rudo, una máquina de matar, y sin embargo actúa de maneras que siento muy fuera de personaje. No sé si más adelante se justificará o evolucionará, pero por ahora me deja fría.

    Llegamos ya a la primera prueba y aquí vuelve a surgir otra duda: el tiempo. Se me hace difícil creer que pueda cumplir con el timing de esta prueba teniendo en cuenta lo que le costó la anterior, especialmente la de las brasas. Es como si, de repente, el tiempo dejara de tener el peso que tenía antes, y eso me rompe un poco la suspensión de la incredulidad.

    Tras la segunda prueba, la historia empieza a ponerse interesante… pero también extraña. Sabemos que han intentado matar a Paedyn y que, casualmente, solo mueren los tres más “culpables”. Hasta aquí, bien. El problema llega cuando se deja entrever que Torri, el capitán, lo vio y escuchó todo. Y aun así… ¿sale impune? ¿No hay juicio, ni consecuencias, ni conversación con Kitt o con nadie? Me dejó completamente descolocada. Es uno de esos momentos en los que solo puedo pensar: ¿en serio nadie va a hablar de esto?.

    Entramos de lleno en la tercera prueba y, desde el instante en que Kitt aparece en la habitación de Kai para hablarle de ella, estoy convencidísima de que el contrincante va a ser Kai. Lo sabía. Lo sentía. Hasta que dejo de saberlo porque, de repente… boom, plot twist: no es Kai, es Mak. Convenientemente, Mak.

    Mi primera reacción fue preguntarme qué demonios hacía alguien tan poderoso viviendo en los barrios bajos. La duda dura poco cuando se revela que el antiguo rey daba caza a los vulgares, así que esconderse tenía todo el sentido del mundo. Esa parte, al menos, me encajó bastante.

    Luego está lo de la noche de bodas. Y aquí tengo sentimientos encontrados. Si no fuera porque detesto profundamente la relación entre Kai y Paedyn en esta entrega, probablemente me habría parecido una de las decisiones más sensatas dentro de todo el caos: compartir, aunque sea una noche, un amor verdadero con la persona a la que amas. Pero como ese “amor” se me ha atragantado durante todo el libro, el gesto me parece estúpido, impulsivo y muy reckless (nunca mejor dicho).

    Los capítulos con los recuerdos de Edric me han parecido necesarios y, de hecho, muy efectivos. Cada uno me ponía un poco más la piel de gallina, especialmente al ir intuyendo que la antigua reina le había sido infiel al rey. Lo que no esperaba —y sí, aquí me explotó la cabeza— es la revelación de que Calum es el verdadero padre de Paedyn.

    Y tachán. Kitt es, oficialmente, mi villano favorito. Esto es exactamente lo que llevaba esperando durante todo el libro. GRACIAS, en mayúsculas y sin ironía.

    De repente, todo encaja. Esa bondad forzada, ese comportamiento que no terminaba de cuadrar… no era un fallo de personaje: era una farsa. Y, sinceramente, así sí. Kitt como villano tiene sentido, peso y coherencia. Kitt fingiendo ser bueno no.

    Me encanta darme cuenta de que no estaba loca por no comprar su actitud desde el principio. No era yo: era el texto preparándome el golpe. Y cuando llega, funciona.

    Lo que sí me sorprende es que Kitt supiera todo lo relacionado con la plaga, pero no que Paedyn sea, en realidad, su media hermana. Ese detalle me descoloca más por lo que implica a nivel político y emocional que por la revelación en sí. Me deja con la sensación de que sabía muchísimo… pero no todo. Y eso abre una puerta interesante.

    En este punto, Fearless por fin se siente como el libro que necesitaba ser.

    Al terminar el libro —especialmente en las últimas setenta páginas— muchas piezas empiezan a encajar. De pronto, lo de Torri cobra sentido. Que el capitán no fuera juzgado deja de parecer un error cuando entiendes que Kitt, en su máxima locura, seguía siendo una mente brillante. Brillantemente malvada y caótica, sí, pero brillante al fin y al cabo.

    Aun así, me apena su final. Durante un momento llegué a pensar que compartiría destino con la madre de Kai. Y hablando de ella… sabemos que estaba en su lecho de muerte, pero ¿muere realmente? El epílogo se sitúa cinco años después de la muerte de Kitt, pero sobre ella no se dice nada. Se sobreentiende que ya no está, pero queda en ese limbo incómodo donde nadie lo confirma.

    El plot twist de la doble plaga y el intento de “contagiar” a Izram con las rosas me pareció astuto, brillante y, sinceramente, demoledor. De esos giros que funcionan y te obligan a recalcularlo todo. Muy bien jugado.

    Ahora bien, hay decisiones que me siguen chirriando. ¿Cómo va a aceptar el reino que su reina, la Salvadora de Plata, se case con los dos herederos al trono? ¿De verdad eso va a pasar sin más, sin oposición ni consecuencias? Me cuesta muchísimo creerlo.

    Que no se me malinterprete: el final me gusta. No le deseaba ese desenlace a Kitt, pero lo entiendo. Lo que me falta es entramado. Todo sucede muy deprisa. Tengo la sensación de que, con cien páginas más, esta historia habría respirado mucho mejor. Tal y como está, resulta precipitada.

    El cierre de Paedyn y Kai, con su hija Kit, me parece bonito. No tengo problema con el destino que se les da, sino con las formas. Hay algo raro en cómo se llega hasta ahí.

    Y ahora sí: el mayor plot hole de toda la historia. Blair. Se dice explícitamente que está muerta. Textualmente. ¿Y ahora resulta que está viva? Si es una encubierta, que lo expliquen. Pero no puede reaparecer como si nada. No lo compro.

    Y lo del fuego… no, no fue una vela. No me lo creo. Todo parecía intencionado, como si alguien quisiera que Paedyn matara a Blair para demostrar algo. ¿Y no hay investigación? ¿Ni una sola pregunta? ¿Y luego aparece viva? No. Ahí la historia pierde toda mi confianza.

    Mi valoración final es clara: es una saga que prometía muchísimo en Powerless, que me mantuvo enganchada en la segunda (Reckless)novela, pero que en esta tercera entrega pincha un poco. Entre el cambio repentino de Kai, varios plot holes importantes y decisiones apresuradas, Fearless se convierte en la novela más floja que he leído de Lauren Roberts.

    Aun así, como historia global, me ha gustado mucho. Y pese a todo, siempre ocupará un lugar privilegiado en mi corazón.


    ¿Tú también crees que Fearless necesitaba cien páginas más… o soy yo siendo demasiado exigente?

  • Powerless – Lauren Roberts

    Powerless – Lauren Roberts

    Powerless es uno de esos libros que te venden como romantasy explosivo… y cumple a medias.

    La premisa engancha mucho: un mundo donde tener poderes lo es todo y la protagonista, Paedyn, no tiene ninguno. O eso parece. El arranque es potente, la ambientación funciona y el conflicto social está bien planteado: privilegio, miedo y supervivencia. Hasta aquí, bien.

    El problema llega cuando la historia empieza a apoyarse demasiado en fórmulas conocidas. El romance es intenso, sí, pero también muy predecible. El interés amoroso cumple el checklist completo del romantasy actual: misterioso, poderoso, moralmente gris y con miradas que lo dicen todo. Funciona… pero no sorprende.

    Paedyn como protagonista es interesante, aunque a ratos cae en contradicciones típicas del género: fuerte e ingeniosa cuando conviene, ingenua cuando la trama lo necesita. No es mala protagonista, pero tampoco rompe moldes.

    Lo que más destaca es el ritmo. Se lee rápido, engancha y tiene capítulos pensados para “uno más y paro” (mentira, no paras). Eso sí, el worldbuilding se queda un poco corto y algunas reglas del sistema de poderes no están tan claras como deberían.

    Este libro, además, llegó a mis manos en un momento muy concreto de mi vida. Lo empecé la noche antes de que operaran a mi madre de cáncer y lo terminé el mismo día de la operación, pocas horas después de que nos dijeran que había salido de quirófano, aunque todavía no podíamos verla. Powerless me acompañó en la espera, en los nervios y en ese limbo emocional tan extraño. Por eso lo atesoro con un cariño especial.

    Creo que ese contexto lo cambia todo. No es solo lo que el libro es, sino cuándo fue. Fue refugio, distracción y ancla. Y es, en gran parte, lo que hizo que siguiera leyendo la saga. Aunque sea consciente de sus carencias, es una historia que a mí me gusta mucho, porque está ligada a un momento en el que necesitaba agarrarme a algo.


    Al final, los libros no siempre se quedan con nosotros por ser perfectos, sino por estar ahí cuando más los necesitamos. Powerless no será impecable, pero fue compañía, refugio y pausa en un momento muy difícil. Y por eso, para mí, siempre tendrá un lugar especial en la estantería.

    Y ahora te pregunto:
    ¿Hay algún libro que no sea perfecto, pero que atesores por el momento en el que llegó a tu vida?

  • Reseña: Humo y Espejos de Neil Gaiman (Parte 2)

    Reseña: Humo y Espejos de Neil Gaiman (Parte 2)

    Después de la primera parte de mi reseña de Humo y Espejos de Neil Gaiman, continúo con la segunda mitad del libro. Si algo caracteriza a este autor es su capacidad para incomodar, sorprender y atrapar con giros inesperados. Estos relatos van desde lo poético hasta lo grotesco, y aunque no todos me han gustado de la misma manera, lo cierto es que ninguno me ha dejado indiferente.

    Si todavía no lo has hecho, lee la primera parte haciendo clic en este enlace.


    Aquí volvemos a encontrarnos con Talbot, el mismo protagonista del relato anterior. En este punto ya sabemos que no es un licántropo clásico, sino un cambiaformas que decide cuándo transformarse. Y para rematar, descubrimos que es inmortal.

    Un personaje invencible, poderoso, pero que a mí me transmite más tristeza que admiración: una vida eterna que parece condenada al aburrimiento y a la soledad.

    Me quedo con ganas de que Gaiman nos contara más sobre él: ¿nació así?, ¿se convirtió en algún punto? ¿Qué precio paga por esa inmortalidad?

    Este relato me pareció un ejemplo claro de justicia poética.

    Desde el principio sospechaba cuál iba a ser el destino del protagonista, tan egoísta y obsesionado con conseguir más y más. Cuando surge la idea de que matar “puede hacerse gratis”, ya estaba cantado que él mismo sería la primera víctima.

    Un cuento macabro que demuestra que la codicia siempre pasa factura.

    O, como la conocía yo: Una vida decorada con Moorcock temprano.

    Aquí prefiero no entrar en detalle. Contiene escenas muy explícitas con menores que me parecieron de pésimo gusto. Intenté leerlo, pero tuve que abandonarlo antes de llegar a la mitad.

    Solo diré que no pienso incluir una opinión extensa porque creo que este relato ni siquiera debería haber sido publicado.

    Un poema breve, extraño y a la vez cautivador.

    Me sorprendió la combinación de lo moderno (ordenadores, tecnología) con algo tan antiguo y simbólico como las palomas. Esa mezcla rara es, precisamente, lo que le da encanto.

    Me dejó con la sensación de estar leyendo algo fuera del tiempo.

    Este texto, aunque corto, me fascinó. Oscuro, ominoso y lleno de potencial.

    La idea de alguien que se encarga de “barrer” los sueños me parece tan sugerente que podría dar para una novela entera.

    Me encantaría ver este concepto desarrollado en mayor profundidad, quizá incluso en un universo propio.

    Crudo, explícito y muy incómodo de leer, pero también brillante.

    Es una representación dura de las enfermedades venéreas, que empieza como una historia y termina siendo otra completamente distinta.

    Este es otro gran ejemplo de un buen plot twist. Neil Gaiman te atrapa en una historia, para luego resultar ser otra completamente distinta, y ahí está su magia.

    El giro final es impactante, y aunque no disfruto de los detalles gráficos, me gustó cómo trata el tema del tabú, la pérdida de identidad y la posibilidad de una humanidad controlada por bacterias.

    Una obra maestra, aunque difícil de digerir.

    Un poema romántico y melancólico, de esos que se leen en un suspiro pero dejan huella.

    Habla del amor imposible de un vampiro y de la tristeza de lo que no pudo ser.

    Me supo a poco, pero precisamente ahí reside su belleza.

    Un relato corto, pero complejo en lo que transmite.

    La historia personal del protagonista ya es desagradable (infidelidad, rechazo a su mujer tras un aborto), y a eso se suma el elemento fantástico: ratones que parecen ser personas, devorados por un misterioso gato gris.

    La metáfora me resultó inquietante y me dejó con más preguntas que respuestas.

    ¿Quién era el gato?

    Breve e intenso.

    Es un recordatorio brutal de lo impredecible del mar: por mucho que te creas el mejor marinero, basta un instante para perderlo todo.

    Directo y sin adornos. El mar es indomable, como la vida misma.

    Este relato se me hizo cuesta arriba.

    Está narrado desde la perspectiva de una niña, lo cual le da un aire inocente y confuso a la vez. Tiene referencias interesantes (como el “Daisy, Daisy” de otra historia de la colección), pero en general me faltó chispa.

    La aparición de la mujer desnuda me hizo pensar en una bruja, pero el conjunto me pareció demasiado disperso.

    Un relato tétrico que me puso los pelos de punta.

    El beso a lo que parece un cadáver es de esas imágenes que se te quedan grabadas. Incómodo, repulsivo, pero eficaz: consigue que lo recuerdes.

    Aquí tengo sentimientos encontrados.

    La idea de poder robar pensamientos ajenos me parece absolutamente brillante, a pesar de ser a través del sexo.

    Sin embargo, el medio por el que ocurre y lo explícito de algunas escenas me resultaron demasiado desagradables.

    Como ya había comentado en otros posts, soy muy visual e imaginativa a consecuencia de mi autismo, y esas imágenes se me han quedado grabadas, a fuego, en lo más profundo de mi memoria.

    Aun así, reconozco que es un relato poderoso y bien construido.

    ⚠️TRIGGER: SEX ⚠️

    ¿Quién no se limpia la viscosidad del semen de su abdomen antes de vestirse? Asqueroso. Simplemente repugnante.

    Otra historia apocalíptica, y ya van unas cuantas en este libro.

    Es macabra y claramente influenciada por Sweeney Todd. El concepto de utilizar bebés como alimento es tan salvaje que me cuesta procesarlo, pero como relato funciona: te atrapa, te incomoda y te hace pensar.

    Lo que no entendí del todo es por qué los bebés han desaparecido. Es decir… ¿no se pueden «crear» más? ¿Aunque se tarde 9 meses?

    Aquí Gaiman juega con el recurso de historias dentro de historias. A nivel creativo no me pareció de sus obras más brillantes: sujeto A mata a sujeto B, y sujeto C tiene que averiguar quién es el sujeto A, y porqué y cómo mató a sujeto B.

    Aún así, tiene su encanto como relato detectivesco.

    Lo que sí me gustó fue cómo plantea la jerarquía celestial y la posibilidad de que esta historia sea el germen de la caída de Lucifer, ya que, como siempre se ha dicho, Lucifer no fue siempre un demonio, si no que fue un ángel caído del cielo.

    Una reinterpretación oscura de Blancanieves. No sé si la protagonista es un vampiro o algo distinto, pero me fascinó la manera en que transforma un cuento clásico en algo retorcido y perturbador. Me dejó con la sensación de estar leyendo una pesadilla disfrazada de cuento de hadas.

    Sin embargo, hay una imagen que me va a perseguir y atormentar para siempre: la marca de los colmillos en el miembro viril de su padre. Ew.


    Conclusión

    La segunda parte de Humo y Espejos confirma lo que ya intuía con la primera: Neil Gaiman es un maestro en llevar al lector a terrenos incómodos, turbios y, a veces, brillantes. Algunos relatos me resultaron fascinantes, otros repulsivos, y alguno preferí ni terminarlo. Pero todos me provocaron algo, y eso ya es mucho decir.


    💭 ¿Has leído este libro? ¿Cuál de estos relatos te impactó más, para bien o para mal? Te leo en comentarios.

    Puedes leer otras reseñas haciendo clic en este enlace.


    #BookReview #ReseñaLiteraria #Bookstagram #BookLovers #Lectores #Reseñas NeilGaiman #HumoYEspejos #FantasíaOscura #DarkFantasy #CuentosOscuros MontseDeNyra #BlogLiterario #Lecturas2025 #LiteraturaFantástica